miércoles

Parece que las mujeres de mi familia nos ponemos de acuerdo y descargamos frustraciones juntas y hacemos tortas de ochenta golpes al mismo tiempo a mil quinientos kilómetros de distancia.
Para los ignorantes, la torta de ochenta golpes contiene:
-La cantidad de calorías necesarias para un ataque depresivo.
-Hay que darle ochenta golpes posta, y en cada golpe juro que una descarga todos sus conflictos hormonales.
Es la receta familiar y da la casualidad que siempre la hacen las mujeres de mi familia cuando se dan cuenta de que sus maridos-novios-chongoswannabe son unos pelotudos, que vendría a ser lo que me pasó hace seis meses pero sigo en duelo. En realidad empecé una especie de duelo nuevo hace cuatro días cuando me enteré por amiga patagónica que mister bipolaridad (aka ex todo) estuvo en otra ciudad, con MIS amigas a la que yo, haciendo honor a eso de la ortivez, no participé. No entiendo nada.
Entre otras cosas: Fui a ver a Thurston Moore. Ya me puedo morir en paz. Gracias Juan

1 comentario:

Anónimo dijo...

Cuando decís "ochenta" ¿es ochenta posta? ¿Ocho cero? ¿80?
¿De qué sabor es?