miércoles
Y porque siempre fui una inconformista de esas que se conforma con cualquier cosa, entonces no puedo quejarme de nada y termino comiendo esas galletitas con crema de frutilla artificial y recordando que en tiempos pasados y mejores, cuando dormía veinte horas por día, nos juntábamos con luqui a merendar gin tonic y merengadas. Y cuando digo tiempos pasados y mejores me refiero hace cinco viernes, cuando yo todavía era un poco adolescente y fumaba cigarrillos mentolados. Hoy volviendo de trabajar le dije a roomate que no pensaba hacer absolutamente nada con el chico que me toca la cara mientras le enseño a hacer grullas porque yo no hago esas cosas. Roomate me dijo que lo haga por la anécdota que voy a tener después y rematé con que desde que las anécdotas implicaban relacionarme con inestables emocionales y el chico del colectivo resultó ser todo lo que yo no quería que fuera, dejé de hacer cosas solo por las anécdotas. Hoy fui a buscar a clau a la terminal y cuando después de fumarse cinco cigarrillos seguidos me dijo más te vale que tengas café porque me muero, es que entendí que capaz no soy adoptada y heredé algo copado. Cuando llegué de trabajar había llenado mi casa con Gerberas, plantas de albahaca y con velas aromáticas, así que capaz que por una semana y media soy feliz del todo.
martes
Cosas que le escribo a flequi cuando estoy en crisis:
matias aparecé
aparecé
dame bola
estoy en crisis hormonal
mentira me enamoré
no, no me enamoré
me calienta
me calienta mucho
y odio todo
quiero ser la reina del mundo
y que todos los chabones que me gustan me den bola
y sean mis esclavos sexuales
dame bola
apareceeeeeee
me voy a ver el mato con fede
veni y puteame
dale
aparecé
matias aparecé
aparecé
dame bola
estoy en crisis hormonal
mentira me enamoré
no, no me enamoré
me calienta
me calienta mucho
y odio todo
quiero ser la reina del mundo
y que todos los chabones que me gustan me den bola
y sean mis esclavos sexuales
dame bola
apareceeeeeee
me voy a ver el mato con fede
veni y puteame
dale
aparecé
viernes
Me puse a leer lo que se escribieron dos que se querían hace un tiempo. Y a mi nadie me va a escribir algo así, porque no soy la clase de chica a la que le escribís algo lindo. Soy la chica a la que llamás a las tres de la mañana, cuando estás ebrio y solo querés dormir con alguien. Soy la chica a la que no le permitís que te diga cosas en el oído, soy la de paso, la chica de transición hasta que encuentres al amor de tu vida. No soy la chica a la que le presentás a tus viejos. Soy la que toma muchos cafés y le duele el estómago y no tiene a nadie a quien llamar, entonce se refugia en un montón de recuerdos viejos. Soy eso, recuerdos viejos. Recuerdos viejos que tampoco vas a recordar mañana, porque vas a estar ocupado enamorándote de otra y yo me voy a quedar acá, esperando la llamada del próximo a las tres de la mañana. Con las uñas recién pintadas y tomando un té de manzanilla.
Mirá, mirá
18,
Buenos Aires,
Dejá de tomar café y no poder dormir pelotuda
lunes
Soñé que me caía de un ascensor. Soñé con el chico que me hablaba en francés. Soñé con la música española de los ochenta. Soñé que cagaba a piñas a una pseudo drogadicta mientras me embarazaba de trillizos. Soñé que era mi cumpleaños y todos se olvidaban. Todo esto en las escasas tres horas que tengo de sueño antes de que el chico con el que vivo lo interrumpa con alguna canción mala desde la habitación de al lado -The Strokes o Soda Stéreo, siempre es Soda Stéreo-. Si sigo teniendo la concentración de un niño hiperactivo de ocho años adicto a los videojuegos me recibiré en el 2026, igual no importa porque dada mi falta de aptitudes para el estudio aprovecho cualquier minuto de no estudiar para pintarme las uñas o depilarme. Porque también me he convertido en todo lo que no era y aparte de dejar de dormir, cambié la literatura basura por un juego de computadora. Y entre medio de las crisis existenciales que tengo cada dos minutos, ayer me encontré dándole a roomate un montón de fundamentos hiper consistentes de mis no relaciones con las personas pero que después mandé al carajo y terminé contradiciéndome, como hago siempre. Lo bueno es que me he desprendido de una gran cantidad de pelotudos que nublaban mi existencia y ahora pinto con óleos mientras escucho Slowdive.
jueves
Como le dije ayer a juju, estoy incapacitada para conseguir cualquier tipo de trabajo remunerado. Juju me dijo que nada que ver y me regaló el único corrector de ojeras que ha hecho magia en mi. Y hoy cuando me di cuenta, estaba en una cama que no era la mía siendo violada por el único mosquito de la ciudad. Genial, porque lo único que faltaba para que me sienta la persona con menos sex appeal del mundo eran treinta grados en septiembre y picaduras de mosquito en todas las partes visibles de mi cuerpo. Sumale que dormí poco y mal y no hay cosa que me haga peor que dormir poco y mal. Voy a ir con un cartel por la vida que diga si vas a tener la osadía para invitarme a dormir a tu casa, tené la decencia de hacerme un café antes de que me vaya. No, dignidad no, pero tengo un corrector de ojeras nuevo y es hermoso.
sábado
Porque te levantás un sábado al mediodía a abrirle la puerta a todos tus fantasmas de la noche anterior y te das cuenta que la mayoría de la gente que habla sin tener ni puta idea de nada tiene razón, Lucía sos masoquista y te encanta sufrir. Cinco minutos después, vi mis ojeras y todo lo demás reflejado en las ventanillas de los autos y me pregunté en que momento me volví tan capa o tan pelotuda. En que momento hice el click. En que momento duermo tres horas y me despierto para limpiar o para atiborrarme de hidratos de carbono. En que momento alguien me dice más de dos veces en el mismo contexto hermosa y todo el cinismo del que soy partícipe explota y no te creo una chota. Mi madre ayer me dijo que tengo que dejar de sufrir y empezar a disfrutar cosas, porque creo que mi madre ya se hartó de mis planteos que provienen de crisis existenciales cada cinco minutos. A las doce cuarenta y tres, cuando volvía del supermercado con una reserva suficiente para sobrevivir una semana a base de leche, café y cereales, me encontré a la vecinita de arriba que se llama como yo y una vez me dijo que todas las Lucías éramos rubias y lindas. Lucía me sonrió y me dieron muchas ganas de abrazarla y decirle: Te levantarás un sábado a las doce del mediodía, fingiendo resaca, con un hematoma en el cuello y te vas a creer la reina del mundo. No Lucía, no sos la reina del mundo, sos una pelotuda y sacando el tazón de café con leche con cereales, no tenés nada. Pero seguí idolatrando a tus ídolos de Disney Chanel que vas bien. Muy en el fondo, en su cabeza de niña de ocho años, sabe que le espera el futuro determinado por este nombre kármico y esta sociedad de mierda en la que dos oligofrénicos mentales decidieron procrearnos.
Mirá, mirá
Buenos Aires,
Cris Morena esto es para vos,
Filosofía de vida
miércoles
martes
La emoción de los primeros besos o cuando alguien te agarra de la mano, ya no siento eso. El cosquilleo en el estómago cuando una canción te gusta mucho, o el que suene mi celular después de las diez de la noche. Que me digan cosas lindas cuando no lo espero o que un chico me sonría en el colectivo. El placer del café de la mañana o mirarme al espejo y estar linda. Nada. No siento nada.
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