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lunes
Me acuerdo de boludeces como cuando me preguntó por mis manos frías mientras dibujo corazones en un cuaderno cual quinceañera en celo. Ayer S me hizo llorar porque fue la única persona capaz de poner en palabras lo que me pasa y lo que me pasa es tan asquerosamente forro y pelotudo que también lloro por eso. Y como realmente el universo se la come, hoy, el peor lunes de la historia me desperté cantando A la la la la long. Qué canción de mierda. Qué vida de mierda. Cuando mi memoria adolescente llegó al tercer I´m lookin´in your big brown eyes me hice un té y me encerré a llorar en el baño del trabajo.
domingo
Hace ocho días que estoy en el sur y hace ocho días que tengo la sensación de que este no es más mi lugar. Nunca fue mi lugar, pero ahora ya ni están ni las cosas que me ataban a volver. "Haceme un favor y no pases tus vacaciones encerrada jugando a los sims y tomando té". Tarde, Honey. Vos haceme un favor, madurá y dejá de llamarme dos años y 4 meses después. Siento que estoy siempre en el mismo punto, que vuelvo al principio. Que hace un año exacto que idealizo con algo que no es y me debato entre la vergüenza ajena que me genera y el querer meter la cabeza en una procesadora y decime que nunca llegamos a coger, baby. Es siempre volver a lo mismo, a querer matarte un viernes porque estas sola y a ser fuerte e independiente todo el resto de la semana. No sé, si me vas a abandonar para flashear adolescencia seis meses después te pido que me avises con anticipación.
00:03 de un sábado, promesas sobre el bidet y un té de frutos rojos con pizza fría. Todo esto para intentar explicar en 4200 caracteres por qué Loveless es lo mejor que le pasó al mundo porque elegí la carrera más drogadicta del planeta. Volví a pasar los viernes a la noche enfrente de una computadora solo que está vez ni tengo 16 ni estoy saliendo con un discapacitado mental. Error. Un discapacitado mental la tiene mucho más clara. En algún punto voy a dejar de remitirme siempre a lo mismo, sobre todo porque ahora me gustan 24 idiotas más y volví a la época de hacer top 5 por cada irrelevancia. Le doy las gracias por todo al nivel de alcoholismo que manejo hace medio año y a que todos mis mejores amigos mutaron en seres despreciables el último año y tuve que mandarlos al carajo. Lo bueno de que G deje el departamento porque al parecer yo soy una forra sin sentimientos, chocolate por la noticia, honey, es que la persona más genial del mundo viene a ocupar la habitación de al lado. A partir de hoy solo voy a relacionarme con gente que sepa quien es Alaska y me nombre las películas de Almodóvar por orden cronológico. Mi nueva filosofía de vida es: Nunca prestes un libro y asegurate de que la persona que te desvirgue no sea un descerebrado. Qué pena que no supe esto hace cuatro años.
martes
Como me gusta tener regresiones todo el tiempo, sufrir un 90 por ciento más de lo estipulado y llegar a conclusiones absurdas a las dos de la mañana caí en la cuenta de que en casi 20 años de vida ninguno de los pibes con los que salí estuvo enamorado de mi. No lo digo en plan "soy fea nadie me quiere nadie estuvo enamorado de mi" porque eso lo dejé a los 12 años junto con mi primera menstruación. Lo digo en serio. Lo digo como conclusión de que solo salí con cuatro personas en mi vida, de las cuales de los cuatro no rescato nada más que el material para escribir pelotudeces en este blog de mierda.
Durante cuatro adolescentes años creí que mister bipolaridad estaba perdidamente enamorado de mi porque es lo que pensás cuando tenés 16 y un pelotudo de veintipico te dice hermosa y que te ama. Casi cinco años después caigo en la cuenta de que mister bipolaridad era pura bipolaridad y que lo único que compartimos fue el amor por los diálogos de Kika. De esto me di cuenta hace dos semanas, cuando eran las ocho de la noche de un sábado y lo acompañé a la parada de colectivo para que se aleje de mi vista baby. Por suerte con pibequenofué dejamos de vernos antes de que alguno de los dos se enamorara porque eso hubiera sido un bajón que solo pasa en las películas malas que me gustan a mí. Y lo digo de la manera más adulta y madura posible, eso pasa cuando no compartís nada más que el amor por los mojitos y la legalización del aborto. Después de eso aprendés que cuando un pelotudo se ríe de tus chistes, dice que lo calentás, le gustan tus tetas y no salgo con chicas más chicas, darling no es amor . Y que el amor no existe y lo inventaron los publicistas para vender medias. Osea que hace 19 años que me esfuerzo al pedo, qué mundo del orto.
Durante cuatro adolescentes años creí que mister bipolaridad estaba perdidamente enamorado de mi porque es lo que pensás cuando tenés 16 y un pelotudo de veintipico te dice hermosa y que te ama. Casi cinco años después caigo en la cuenta de que mister bipolaridad era pura bipolaridad y que lo único que compartimos fue el amor por los diálogos de Kika. De esto me di cuenta hace dos semanas, cuando eran las ocho de la noche de un sábado y lo acompañé a la parada de colectivo para que se aleje de mi vista baby. Por suerte con pibequenofué dejamos de vernos antes de que alguno de los dos se enamorara porque eso hubiera sido un bajón que solo pasa en las películas malas que me gustan a mí. Y lo digo de la manera más adulta y madura posible, eso pasa cuando no compartís nada más que el amor por los mojitos y la legalización del aborto. Después de eso aprendés que cuando un pelotudo se ríe de tus chistes, dice que lo calentás, le gustan tus tetas y no salgo con chicas más chicas, darling no es amor . Y que el amor no existe y lo inventaron los publicistas para vender medias. Osea que hace 19 años que me esfuerzo al pedo, qué mundo del orto.
No quiero tener 30, estar avejentada y aburrida de todo. No quiero estar para siempre peleada con mi papá. Quiero tener hijos pero no quiero que se me deforme el cuerpo. Me angustia pensar que el culo se me va a caer en algún momento. Quiero que mi viejo conozca a sus nietos. Quiero que los lleve a tomar un café y que les haga escuchar Spinetta. No quiero tener que esforzarme tanto para todo. Quiero que mi vieja viva más cerca y que vayamos a merendar cada vez que estoy triste. Quiero tener a mi hermana en la habitación de al lado y abrazarla todo el tiempo. No quiero más coger por coger con alguien. Quiero tener a alguien a quien llamar un martes, un jueves o un viernes solo porque me siento sola o porque tengo ganas de llorar. Quiero cocinarle y regalarle remeras con gatitos.
Después me dí cuenta que estaba en la fila del rapipago pensando en todo esto y llorando.
Después me dí cuenta que estaba en la fila del rapipago pensando en todo esto y llorando.
domingo
Fantasmas de las navidades pasadas. Para ser exactos, tres fantasmas de las navidades pasadas la última semana. El viernes pasado fui arrastrada a una fiesta a la que, por estar en modo depresivo hace 2600 horas, no quería ir. Pero claro, el karma. A veces creo que tengo demasiada memoria al pedo y cuando oh casualidad me encontré a pibequenofué, mi nivel de alcohol en sangre fue suficiente para entablar una conversación sobre la memoria al pedo que tuve siempre, así que pude responder The Killers sin dudarlo ni un segundo cuando me preguntó que sonaba la primera vez que cogimos. Por suerte en todas las veces que perdí la dignidad esa noche, casi ni estuvo involucrado. No podemos decir lo mismo de los otros dos muertos. Creo que idealicé todos mis 16 años y al final no estaba todo tan bueno ni conectábamos tan bien con mister bipolaridad. Después le pedí a flequi que no me juzgue y me tomé un litro y medio de coca cola sin gas. Ja, guioname lo que estoy escuchando.
Mirá, mirá
19,
Así voy a terminar,
Cris Morena esto es para vos,
Flequi,
Mister bipolaridad,
Stalkers
jueves
Siento que estoy de malhumor hace una semana plus, hoy casi me levanto de mi asiento en el colectivo para saltarle en la yugular a una nenita insoportable que no tuvo mejor idea que ponerse a cantar Manuelita la tortuga a todo lo que daba a escaso medio metro mío. Por dios, odio a la gente que se reproduce. En relación a todo lo otro: siento que se va todo al carajo cada vez más, ayer me enamoré de un chico que tardó una charla sobre guitarristas y tres intercambios de temas de Sonic Youth en decirme que tenía novia y como siempre, sigo sufriendo por partida cuádruple. Ineficiencia. Si, esa es la palabra que voy a usar para presentarme: Hola me llamo Lucía y soy una ineficiente. Ayer el ejemplo de eso me confundió con una foto de Nan Goldin, me dijo un par de cosas que borré de mi cabeza porque maduré treinta años, me preguntó con quien me besaba ahora y después se fue. Con la puerta del baño me beso ahora, descubrí que me da mas satisfacciones que cualquiera. Ineficiencia al cuadrado. Acabo de almorzar gomitas violetas, decidir mandar todas mis obligaciones al carajo y quedarme en la cama hasta mañana, despertame en Agosto.
lunes
Tal vez adquirí una especie de capacidad de mentira en las ultimas 126 horas de poder no hacer cualquiera. El gran error que casi cometo me preguntó alguna estupidez que se salió del patrón de estupideces comunes y cuando lo miré con cara de no-puedo-creer-que-me-estés-preguntando-eso me dijo que él no me conocía del todo, que capaz toda la gente que me conoce sabe que-nunca-haría-esa-pelotudez-que-me-preguntó. Y tiene razón, capaz que tendría que salir de ese pequeño micro clima creado por treintañeros que tocan la guitarra amantes de alguna banda mala mantenidos por sus padres, pero como el capítulo ese en que Hanna intenta ser una versión mejorada de mi (?): Sigo en mi zona de confort porque realmente no tengo ganas de experimentar la magia. Y los pelotudos son mi zona de confort. Por suerte el gran error que casi cometo fueron una taza de té, dos minutos de quererme enterrar en un cementerio umbanda, un es tarde te acompaño a la parada y un ignorar siete llamadas perdidas. Al parecer la imagen que proyecto está dando resultado porque alguien me dijo el otro día que pensaba que era "uno de mis pelotudos". No cariño, hace falta que me hieras emocionalmente y que toques la batería para convertirte en uno. La gente que se toma internet en serio es toda pelotuda e hija única, empezá a aplicarlo como filosofía de vida.
viernes
Estoy harta de que el mundo me tire mensajes equívocos y seguir fingiendo que soy una persona fresca y casual cada vez que me rompen el corazón, que desde hace un año parece que es bastante seguido. No, ya sé que te dije que me chupa un huevo todo pero en realidad no me chupa tanto un huevo todo: Quiero que sea viernes a las doce de la noche y estar tomando helado de chocolate y dos años más y el combo completo. Ya sé que siempre dije que no quería todo eso, pero hola mirá si, mentí. Lo quiero todo. Quiero dejar de solo coger con pelotudos que terminan rompiéndome soberanamente las pelotas para pasar a tener algo con esos pelotudos que terminan rompiéndome soberanamente las pelotas. Mirá, la fila para cagarme la vida está acá, al lado de las películas de Kristen Dunst y de los caramelos de limón pero si sos copado capaz que te convenga pasar del otro lado, al de mi inestabilidad emocional. Seguro te termino dejando por mi gata. Qué putada, esforzándome toda la vida por no convertirme en esto y al final son 19 años llenos de clichés.
miércoles
"Holi, si no me muero en la próxima hora voy a quedar como una pelotuda que escribió este mail en serio pensando que iba a morirse. Por si la llego a quedar, no sé, hacé cosas graciosas con respecto a mi muerte porque realmente no me molestan los chistes sobre muertes, yo jodería mucho con mi muerte. No te rias de mi por hacer estas cosas, te quiero. Mis contraseñas son.... Probablemente si no me morí la cambie porque es demasiado obvia pero haceme acordar que te de la nueva antes de la próxima vez que crea que me voy a morir. Creo que esto se convirtió en una carta de despedida y seguro solo es un ataque de gastritis. (?) ¿Viste esa canción del negro ese, ruben rada, que dice que quieren que haga cuando se muera? Bueno, no hagas nada de eso"
sábado
Repentinamente tengo ganas de hacer cosas y medio que de la nada soy feliz en un colectivo mientras escucho The Cure. Y ya es febrero. Y ya pasó un año y yo me siento más grande. Y más vieja, pero sobre todo más grande. Y sigo sin poder tener una relación normal pero a estas alturas ya me da todo lo mismo. Clau dice que las cosas se dan por algo y todas esas boludeces que lee en los Arcanos, aunque ellos también me hayan dicho un montón de mierdas que en su momento creí pero ahora me las paso por el borde de los libros de mierda que tiene roomate en el living. Y sigue siendo febrero y yo me la paso tirada con las mejores cosas que me pasaron este año tomando cubas libres a las dos de la madrugada o yendo al cine a las 11 am, porque la gente capa es capa siempre. Después de un año creo que me urge aprender a ser una hija de padres separados, y a dejar de ser tan asquerosamente adulta antes de cumplir veinte, y a no llorar con cada canción de Belle and Sebastian ni con cada libro nuevo que empiezo. Dios, capaz que esta vez si me querés tirar una onda, no te pido mucho: Dame una máquina de coser y muchas tostadas con miel, todo lo demás ya fue.
Mirá, mirá
19,
Así voy a terminar,
Astros,
Clau,
Cris Morena esto es para vos
viernes
A veces entro en razón y quiero pegarme en la cabeza por intentar buscar la estabilidad económica a los 19 años. A veces, también, me hago un Campari a las dos de la mañana y decido que nada es tan terrible, por eso pinto caras en un papel. Hace una semana que juego un pin pon conmigo misma usando a mi dignidad como pelota y voy perdiendo, ya ni me acuerdo que es lo que quería en un principio pero realmente sé que no es lo que tenía hace un año, aunque a veces, en el lapso en el que pierdo toda esa dignidad que perdí hace tres minutos, extraño a todos mis fantasmas y fantaseo con invitarlos a tomar el té. Creo que crecí de golpe y en cualquier momento me mando todas las cagadas juntas,como para compensar. Y ahora, un día caótico después, me doy cuenta que no es colgadez, es ignorancia. Y yo soy mucho mejor que eso. Soy mucho mejor que todo, y tal vez no seré la mina más linda o la que te coge mejor pero si soy mucho más que eso. Soy mucho más que todo eso junto. Y me merezco algo mejor que todas estas irrelevancias juntas.
sábado
La otra noche me desperté llorando porque cuando no duermo en mi cama me duele la espalda y dejá de idealizar en sueños y darte cuenta de la realidad, pelotuda. Ahora está todo bien, mi dignidad ya estaba enterrada desde antes así que dedico mi tiempo a pintarme los labios de rojo y esperar a que llegue el invierno. Mi hermana me aconsejó que me compre pastillas de valeriana, creo que dejarla tanto tiempo sola con Clau la está volviendo más trastornada que antes. Una fábrica de pastillas de valeriana ando necesitando. Y una espalda nueva. Y un poquito de amor propio ya que estamos. Para navidad quiero aprender a no enamorarme de gente que sé que me va a hacer sufrir o en su defecto, que me trata demasiado bien pero después desaparece; o una cafetera, a estas alturas ya me da todo lo mismo. Ya que estamos, memoria nueva porque me la baja tener que acordarme de cosas como que hoy se cumplen dos años de que empecé a ser una (mal)cogida o que cada vez que escucho Los Natas es 23 de diciembre y estoy en gladiadoras agarrada de una baranda, juju revoleando sus tetas en medio de un pogo y un chico de pelo largo nos regala boletos de subte y droga.Ya me lavé los dientes como tres veces; si, dos años, pero quien dice que no puedo seguir siendo igual de pelotuda. Me voy a esperar a mis fantasmas tomándome un tecito de jazmín, despertame en agosto.
Mirá, mirá
Así voy a terminar,
Cris Morena esto es para vos,
Hermana sista,
Jújú
domingo
Siempre vuelvo a ver esta escena cuando es domingo y no me acuerdo por qué vivo en buenos aires. Ayer en medio de una bajada de presión de las habituales y después de haberme recorrido 600 librerías buscando algo que igualmente no encontré, bajé a la estación de subte y me encontré un ramito de jazmínes apoyado en el banco donde decidí sentarme; como la estación estaba absolutamente vacía, los agarré y supuse que el karma me los regaló por haberse comportado tan hijadeputamente con mi persona la última semana, paradójicamente encontré el esmalte rojo que llevo buscando desde los 15 años. Hasta hace 45 horas quería irme a la mierda pero ayer, en medio de sustancias no legales y un helado de limón en la terraza, le dije a S que esto era lo que había planificado para mi verano y para mi vida, hoy con menos crisis me dí cuenta que cuando como frootloops los separo por colores comiendo primero los amarillos, después los naranjas, los verdes, los violetas y los rojos. La gata George se enamoró de una paloma y hace tres horas que está asomada a la ventana mirando como vuela de un edificio al otro.
Diez meses después en el mismo lugar, mirando a la misma banda y rodeadas de los mismos reventados de siempre. Solo que diez meses nos convirtieron en dos chicas pseudo adultas que en vez de cogerse a desconocidos en el baño del antro de turno, revoleaban los pelos al ritmo de esto. Mirá, es marzo y estamos a punto de ser universitarias y vos de mudarte a tu gran departamento vacío con tu amigo judío me dijo jujú anoche dos minutos después de confesarme que quería terminar del orto. No, del orto no terminamos, pero digamos que no fue una buena idea bajar cinco cervezas con una taza de café. A este paso mi úlcera está a punto de graduarse en ingeniería ambiental. Como todos los domingos, me dediqué a alternar depresión con aspiradoras y Chris Garneau en loop. Tengo 20 días para decidir el rumbo de mi vida, en 48 horas rindo un final que todavía no preparé y ayer, mientras comíamos vainillas a las seis de la mañana y le contaba de mis (no)problemas sentimentales a un completo extraño que parecía no entender nada de lo que estaba diciendo, Segovia interrumpió para decir algo así como que había demasiado drama en todas las historias. Tengo un blog que mantener, le contesté y le pegué el último trago a mi café frío. Hoy pensé seriamente en el suicidio pero decidí canalizar mi ira en hacer galletitas veganas y comer arroz integral.
viernes
Lunes 22.41 pm:
Alabama dice:
Tengo los ojos rojos, unas ojeras por los tobillos y como un sandwich de milanesa porque era lo único que había. Creo que ni siquiera es mía, la encontré en el freezer. PARA Inserte nombre igual aquí ME ACABA DE ME GUSTEAR UNA FOTO MATIAS HACE ALGO.
Vení, o cogeme o algo
Flequi dice:
Es una manera de decirte "estoy re ocupado y tengo miedo de que me gustes mucho, pero quiero recordarte que no me olvido de vos ni de tus tetas"
Alabama dice:
No, ojalá fuera eso. Me acabo de dar cuenta que como es el primero que se sale de mi esquema músico-droga-incapacidad emocional, no sé nada sobre su patrón de conducta. O sea, es el primero que no funciona con la ley del hielo ni con una canción de Television, porque seguro no conoce Television
Flequi dice:
Lo estoy stalkeando
Alabama dice:
Me da bronca porque elijo tener algún tipo de pseudo estabilidad de mierda y no coger por coger con cualquier pelotudo, y justo la persona que elijo para hacerlo desaparece del planeta tierra. Analizámela
Flequi dice:
Igual se ve copado... Es que siempre buscás problemas vos
Alabama dice:
No busco problemas, me buscan. Necesito aunque sea un tipo en mi vida que me de bola que no sea gay, ni fede ni vos.
No se disimular
Ni mentir
Ni tener relaciones estables
Mirá, mirá
Así voy a terminar,
Conversaciones,
Cris Morena esto es para vos,
Flequi
lunes
Es todo culpa de Morrissey y de los feriados
Me molesta la gente que grita y que si o si tiene que tener un grupo de amigos vaya a donde vaya. Me molesta la gente que lleva todo al extremo. Me molestan los extremos, me molesta la gente amo a mi novio y no puedo encontrar un equilibrio justo entre cogérmelo a el y todos los demás aspectos de mi vida. Me molesta la gente que tiene una relación de 3 meses que parecen 30 años y tres hijos estudiando piano. Ya lo dije hace tres crisis y ahora el karma se me ríe en la cara por ser tan forra. Estoy a una película mala sobre la amistad en Cinecanal de mandar un mail mandando al carajo a todo el mundo. Digo todo esto mientras la gata George duerme sobre las polleras negras. Y son las 6 de la tarde y yo sigo en la cama. Los feriados me deprimirían si no trabajara 6 horas por día en un lugar que me exprime el cerebro, desde entonces amo los feriados. Los amo y me pongo mi vestido negro preferido y me tiro en la cama a ver por cuadrugésima vez el capítulo seis de Girls. En una silla están todos los vestidos que me pruebo todos los días y como las flores no combinan con mis ojeras, termino usando el mismo negro de algodón. Muerte a quien dijo el negro disimula, disimulame la cara de orto crónica. Hace seis horas que me alterno entre mirar el celular y mirar a la gente que todavía no bloqueé de facebook chat: Bingo. Dos exes de esos que no fueron conectados y ningún voy a tu casa, comamos panqueques o acariciemos a tu gata online. Bingo 2. Está sonando mi celular y yo estoy jugando a ignorar a mi padre. No sé para qué desperidicio un cuarto de mi sueldo en pagar la facultad si ya tengo un máster en evitación de progenitores con síndrome de adolescente crónico.
viernes
Ayer fue el regreso de los muertos vivos, de esos que te llaman el día de tu cumpleaños para ver que onda todo. O en estos días paso y te llevo un regalito (!!!!!!) que demuestre que estoy arrepentido por haber sido un such a hijo de puta pero no lo digo. O soy una yegua arpía con tu misma sangre y tengo un regalo para vos. Hola, si, yo también tengo uno para ustedes: Métanse su limpieza de conciencia en el recto. En vez de haber pedido las mismas irrelevancias que nunca se cumplen, en mis tres deseos tendrían que haber estado la muerte automática de ciertos individuos. O capacidad emocional para soportar todas estas llamadas a las 3 de la tarde. O un trabajo mejor pago. Una vez Clau nos hizo pedir un deseo y anotarlo en una caja de madera pintada a mano que le compró a un hippie; a los dos meses no aguantó, la abrió y me cagó a pedos porque mi deseo era irme a la mierda. Yo tenía 15 años. Quien hubiera dicho que cuatro años después me iba a encontrar encerrada en un cubículo en el baño del trabajo llorando mientras separaba las gomitas mogul por colores y me comía solo las rojas. Como le acabo de decir a matu, la dignidad la perdí al tercer drogadícto y a la segunda canción de Talking Heads
jueves
Arranqué estos 19 años de pura maldad y resentimiento contenido convirtiéndome en la forra pretenciosa que pienso ser antes de los 20. No, mentira, pero suspendí cualquier tipo de festejo para quedarme tirada en la cama durmiendo y viendo series. Hagamos énfasis en la forra que estos 9 meses en Buenos Aires supieron formar y que en 14 horas ya mandé a la mierda a tres personas. Bueno en realidad a dos de ellas solo mentalmente, porque todavía tengo una capacidad increíble para auto sabotearme la vida emocionalmente. La verdad que estoy plenamente orgullosa de mí y de haber hecho uso de todas esas frases que tantos años de Chiquititas, Mi primer beso y los libros de las Gemelas de Sweet Valley supieron formar. Hace cinco días que estoy ebria y hoy voy a festejarlo rindiendo culto a mi ex ¿? adolescencia saltando y pegando grititos con esto. "Lucía, sos una excelente periodista. Te pondría un 11 pero no puedo, mi nota es un 10 (diez)" Si, forra y pretenciosa pero casi a la mitad de la carrera que elegí para morirme de hambre y seguir escribiendo pelotudeces en paz. Pensá que podría ser peor, pasar de 3 a 9 crisis existenciales por semana y ser una estudiante de la fadu fan de Tan Bionica. Le dedico este estado mental a todas las emes de mi vida y a sus complejos de hijos únicos. Feliz día de la música y de las canciones que te hacen mierda para ellos.
domingo
Porque cada vez que abro la puerta del edificio o que espero el colectivo que me lleve a mi casa a las diez de la mañana pienso que va a ser la última vez. Porque decime, quien podría fumarse más de una vez a una reventada sin sentido del humor y que lo único que hace es tomar tazas interminables de café con leche. Y sigo pensando que es la última vez pero no. No es la última vez. Por esas cosas del destino y de que si dios existe es un reverendo hijo de puta nunca es la última vez, y yo termino idealizando dos semanas antes del próximo encuentro con algún ser irrelevante. Ayer me emocioné mal con una película mala de Ellen Page, con la escena del baile de Dirty Dancing, y con mi gata cazando un mosquito. No sé que me está pasando, capaz que tiene que ver con cortar el café con ron o con despertarme a las nueve y media de la mañana a preparar una torta de limón.
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