Mostrando las entradas con la etiqueta Jújú. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Jújú. Mostrar todas las entradas
domingo
Febrero, 69 love songs y un 14 comiendo pizza fría con jujú exactamente igual que el año anterior. Realmente no sé que rescatar de todo esto, pero en realidad lo rescato todo, salvando las crisis existenciales y el no haber podido resolver dramas en su momento. Pero ahora sí, un año y la madurez necesaria para tener clarísimas un montón de cosas. El otro día le conté a matu como hace casi un año gastaba una fortuna en comprarle una edición viejísima de un libro genial a pibe que no fue y como creí que lo había superado todo hasta que el mismo nombre y siete meses después. También mandé un cuasi mail haciéndome cargo de cosas que no fueron mi culpa pero cuando te suena el teléfono tres veces en un día y nadie contesta del otro lado, empezás a paranoiquearte un poco y terminás tragándote tu orgullo y haciendo cualquiera. Que indignación, la gente sigue llamando a los teléfonos fijos como si nada. Hablando de indignaciones, la otra noche eran las 12, se me hacía muy tarde y yo estaba hermosa porque era uno de esos días en los que oh que hace una chica como tú en un sitio como este cine y una señora que bajaba de otro colectivo, me empezó a gritar que el cigarrillo que tenía en la mano era cáncer, que no valoraba nada y que la guerra civil era en este mundo porque gente como yo no le servía a dios, que merecía morime. Gracias a buda un año en este lugar no me convirtió en el esquizofrénico promedio que es la gente de esta ciudad así que me reí, le di las gracias por preocuparse por mi y gritarme en medio de la calle Corrientes y seguí fumando. Guioname el mes.
Mirá, mirá
19,
Buenos Aires,
Cris Morena esto es para vos,
Flequi,
Jújú,
Stalkers
martes
Mi semana está siendo una sucesión de cuba libres, gente de esa copada, pechugas de pollo en todas sus formas y esta canción hace 20 horas. Me gusta como ciertas personas no entienden el concepto de creo que no te quiero ver más y aparecen cada tanto dejando mensajes aislados o viajando 1500 km, y regalándoles turrón a mis padres. Hablando de padres creo que los superé emocionalmente hace una semana porque aunque yo si haya hecho eso de mudarme sola, no me alquilé un monoambiente donde el único mobiliario es un colchón en el suelo y 20 vinilos de Frank Zappa en el piso. Ni le hago escenitas a nadie cada tres nano segundos. Hablando de, también, como le dije en medio de una llamada de amiga desesperada a flequi, me duele el ego. Me duele el ego y lo entiendo todo. Hoy un chico me invitó a salir y le dije que estaba teniendo una vida muy ocupada, después me preguntó si quería vender ensaladas de frutas con el. Jodeme. Necesito urgentemente dejar de auto flagelarme emocionalmente porque a este paso ese vestido hermoso que vi en Wanama no va a ser nunca mi vestido de casamiento. No entiendo que pasó por mi cabeza para entrar en un shopping en plena pobreza y con síndrome pre menstrual. Quien te ha visto y quien te ve, forra crónica. Lo bueno fue tener a alguien como jujú al lado, que cuando vio que empecé a enternecerme con ropa de niños me sacó del lugar y me obligó a reventar mi tarjeta de crédito en un puesto de maquillaje. Hoy me acordé lo mucho que me gusta dormir la siesta con Dirty de fondo, después ordené mis libros por color pero como me aburría cambié toda mi habitación de lugar. Espero que haya alguien atrás de la puerta filmando estas cosas porque sino no entiendo nada.
Mirá, mirá
19,
Buenos Aires,
Cris Morena esto es para vos,
Filosofía de vida,
Flequi,
Jújú
lunes
Creo que todo se resume en que a veces extraño esa sensación que te agarra cuando te sentís querida entonces recurro a escenas mentales con cualquiera de los pelotudos que encabezaron mi año, me deprimo tres horas seguidas, me tomo un ibuprofeno y se me pasa. Una vez era septiembre a las once de la mañana, yo volvía con un hematoma en el cuello y los borcegos desatados, había gente paseando sus caniches y chicas con polleras de modal caminando descalzas, ahí me acordé que capaz que no estaba tan mal ser una forra insensible; lo dije para cuatro meses después cagarme en todo, porque a eso me dedico. Tres veranos antes de eso teníamos 16, le rendíamos culto a Luca Prodan y con jujú nos creíamos re capas por hacernos las veganas y tomar té frío con arroz, o presumir de drogarnos con desconocidos en cualquier lado. Porque es eso, acordarme de esas irrelevancias. Y llorar en todos los bares de la calle corrientes. Una semana en la playa me volvieron un ser más intolerante, con más ganas de encabezar todos los clichés del mundo pero dejar de hacerlo con los protagonistas de mis escenas mentales. No sé, me puse un vestido dorado y decidí que este año seré alcohólica. Te la remo el año que viene, este ya me cansé.
sábado
La otra noche me desperté llorando porque cuando no duermo en mi cama me duele la espalda y dejá de idealizar en sueños y darte cuenta de la realidad, pelotuda. Ahora está todo bien, mi dignidad ya estaba enterrada desde antes así que dedico mi tiempo a pintarme los labios de rojo y esperar a que llegue el invierno. Mi hermana me aconsejó que me compre pastillas de valeriana, creo que dejarla tanto tiempo sola con Clau la está volviendo más trastornada que antes. Una fábrica de pastillas de valeriana ando necesitando. Y una espalda nueva. Y un poquito de amor propio ya que estamos. Para navidad quiero aprender a no enamorarme de gente que sé que me va a hacer sufrir o en su defecto, que me trata demasiado bien pero después desaparece; o una cafetera, a estas alturas ya me da todo lo mismo. Ya que estamos, memoria nueva porque me la baja tener que acordarme de cosas como que hoy se cumplen dos años de que empecé a ser una (mal)cogida o que cada vez que escucho Los Natas es 23 de diciembre y estoy en gladiadoras agarrada de una baranda, juju revoleando sus tetas en medio de un pogo y un chico de pelo largo nos regala boletos de subte y droga.Ya me lavé los dientes como tres veces; si, dos años, pero quien dice que no puedo seguir siendo igual de pelotuda. Me voy a esperar a mis fantasmas tomándome un tecito de jazmín, despertame en agosto.
Mirá, mirá
Así voy a terminar,
Cris Morena esto es para vos,
Hermana sista,
Jújú
domingo
Diez meses después en el mismo lugar, mirando a la misma banda y rodeadas de los mismos reventados de siempre. Solo que diez meses nos convirtieron en dos chicas pseudo adultas que en vez de cogerse a desconocidos en el baño del antro de turno, revoleaban los pelos al ritmo de esto. Mirá, es marzo y estamos a punto de ser universitarias y vos de mudarte a tu gran departamento vacío con tu amigo judío me dijo jujú anoche dos minutos después de confesarme que quería terminar del orto. No, del orto no terminamos, pero digamos que no fue una buena idea bajar cinco cervezas con una taza de café. A este paso mi úlcera está a punto de graduarse en ingeniería ambiental. Como todos los domingos, me dediqué a alternar depresión con aspiradoras y Chris Garneau en loop. Tengo 20 días para decidir el rumbo de mi vida, en 48 horas rindo un final que todavía no preparé y ayer, mientras comíamos vainillas a las seis de la mañana y le contaba de mis (no)problemas sentimentales a un completo extraño que parecía no entender nada de lo que estaba diciendo, Segovia interrumpió para decir algo así como que había demasiado drama en todas las historias. Tengo un blog que mantener, le contesté y le pegué el último trago a mi café frío. Hoy pensé seriamente en el suicidio pero decidí canalizar mi ira en hacer galletitas veganas y comer arroz integral.
jueves
Como le dije ayer a juju, estoy incapacitada para conseguir cualquier tipo de trabajo remunerado. Juju me dijo que nada que ver y me regaló el único corrector de ojeras que ha hecho magia en mi. Y hoy cuando me di cuenta, estaba en una cama que no era la mía siendo violada por el único mosquito de la ciudad. Genial, porque lo único que faltaba para que me sienta la persona con menos sex appeal del mundo eran treinta grados en septiembre y picaduras de mosquito en todas las partes visibles de mi cuerpo. Sumale que dormí poco y mal y no hay cosa que me haga peor que dormir poco y mal. Voy a ir con un cartel por la vida que diga si vas a tener la osadía para invitarme a dormir a tu casa, tené la decencia de hacerme un café antes de que me vaya. No, dignidad no, pero tengo un corrector de ojeras nuevo y es hermoso.
miércoles
Lo gracioso de todo es que esté bastante lejos de lo que era mi vida hace tres meses atrás y siga pasando mis días tirada en el sillón y tomando té cada vez que termino un libro de Isabel Allende, aunque lo haya leído tres veces.
"creo en las energías y leo mucha literatura basura" le dije el otro día a pibe mientras comíamos cereales tirados en la cama y me acusaba de no hacerle preguntas. Creo que finalmente relajé un montón los aspectos insignificantes que me queman la cabeza y atormentan mi insoportable personalidad de escorpiana desde que tengo quince años; solo que ahora en vez de llorar con Sea of Love saco hojas de mi cuaderno de técnicas periodísticas y escribo estas pelotudeces: Hola. Quiero ser escritora cada vez que leo a Patti Smith y soy cada vez más pelotuda cuando consumo un poco de mierda feminista. "Tenemos que fumar más ahora que vamos a ser periodistas" me dijo juju la otra noche mientras tomábamos café y puteábamos a flequi por ser la única persona de casi veinte años que sigue creyendo que su vida es un capítulo de 90210.
No sé, consumí mucho Indie puto en bares de mala muerte agarrando a pibes desconocidos de la mano la última semana. Lo único que espero es no terminar dentro de trece años yendo a comprar para cocinar una tarta de cebolla de la mano con Juan. Más que de la mano, pegándole en la cabeza. Como ya le dije, yo sería el barreda de la relación pero el siempre sería conchita. Por eso nunca funcionaría lo nuestro y me la paso bardeando a sus noviecitas y recreando nuestras vidas como si fueran sitcoms.
Necesito un Colin Farrell en mi vida que me use y me deje tirada.
Mirá, mirá
Buenos Aires,
Cris Morena esto es para vos,
Filosofía de vida,
Flequi,
Jújú,
Regular Juan
sábado
Como inauguración a mi noche porteña, terminamos en un antro escuchando bandas indis con roomie y juju, a la cual perdí y cuando me quise dar cuenta estaba ebria arriba del escenario bailando al ritmo de esto. Siempre me pasan estas cosas cuando estoy sobria y tengo que obligarme a ser responsable y llevar a todos a su casa. Me hubiera gustado ser como el gordo que solo entraba en el lugar cuando había una canción adecuada para hacer pogo y saltaba al ritmo de "aguante la cocaiiiiina loco".
Y como mi vida cada vez está más hollywoodense, a las seis de la mañana me llegó uno de esos mensajes antes rutinarios de llamame estoy ebrio soy un gil. Y, como yo soy todavía más gila, llamé. De cualquier manera, Carrie Bradshaw estaría orgullosa de mi, porque cuando la conversación empezó siendo cualquier cosa y señorsoyunpelotudo no tuvo mejor idea que mencionar algo relacionado con las palabras mi ex, corté. Así, sin más, corté. A roomie le salió el homosexual que lleva dentro y me dió toda una charla explicativa sobre sentimientos, hormonas y que según lo que leyó en alguna revista para minas (sigue asegurándome que no es gay) yo estaría totalmente curada de esta relación enfermiza de la que decidí ser partícipe hace dos años y tres días.
La cuestión es que terminé mi noche a las siete de la mañana y empecé dos horas después, limpiando y desinfectando mi nuevo departamento, el cual quedó hermoso y preparado para muchas horas de teses, llantos y literatura basura.
Dame una sitcom que te aseguro ocho temporadas al hilo.
Mirá, mirá
Cris Morena esto es para vos,
Filosofía de vida,
Jújú,
Mister bipolaridad,
Roomate
miércoles
Jujú llegó el domingo para ayudarme a envalijar mi vida y desde entonces le encuentra explicaciones totalmente minitas a todo esto que me pasó los últimos diecisiete días de mi existencia. También en "los virginianos me dominan" me obligó a meter en cajas mi vida cuando mi inconsciente (consciente también) pretendía hacerlo a último momento para no darme cuenta, realmente, que me estoy yendo a la mierda y que en ese viaje no está incluida ni mi vieja ni la perra. Tengo ganas de llorar hace tres días pero pretendo ser una chica madura, no voy a llorar hasta subirme al colectivo a Buenos Aires.
domingo
Tengo al chico con el que me voy a vivir, a señor indiferencia (aka mister bipolaridad) y a hermanita pre adolescente jugando a las cartas y siento que salí de una canción de Avril Lavigne. El premio grande me lo gané hoy igual, cuando solté un "Sabés que pasa? que vos te recibiste de pelotudo con un doctorado en quemar cabezas ajenas y yo todavía no terminé el secundario" Las jotas de mi vida estarían orgullosas de mí.
viernes
Ahora no puedo dejar de acordarme cuando juju me dijo "lula lamento decirte, pero cuando te casas con un fumon músico, estas perdida. me ha pasado"
Y juju es como mi vieja, siempre termina teniendo razón.
Mirá, mirá
Confesiones pelotudas sin ninguna relevancia,
Jújú
jueves
Me gusta sacarle la cera de las orejas al perro y cantarle canciones de Faith No More mientras me mira tirado en la cama esperando que le tire la pelota. Recién hablando con jú (aka ex lamalditaconciencia also know like amiga minita virginiana de esas que te dan consejos de amiga minita virginiana) me dí cuenta de que en escasos dos años, cuando hermana menor con síndrome de hermana menor haya abandonado la casa, a Clau le van a dar uno de esos ataques en donde adquiere tres perros más y esto . Y les juro que cuando hablo de que va a adquirir esto no estoy jodiendo. Volviendo al tema jú, que a estas alturas debería ganarse una etiqueta en este blog, no creo que haya persona que me recuerde más nuestra misión minita en este mundo del orto como ella, el único drama es que hasta dentro de un mes y tres semanas, vivimos a mil quinientos kilómetros de distancia.
Lo bueno de todo esto es que la convencí y se viene a ayudarme a armar mis valijas y a tomar tecitos tiradas en un sillón.
Mirá, mirá
antisocialidad,
Clau,
Hermana sista,
Jújú,
Verano
Suscribirse a:
Entradas (Atom)